Ayer tuve un sueño, un sueño muy extraño, pero del que no quería despertar, uno de esos sueños donde todo es tan real, que en un momento dado, uno pierde la noción de que es lo real y que no.
Ahí estábamos, caminando, al principio no había nada, todo era blanco y con mucho brillo, al mirar para abajo, no podíamos distinguir si lo que pisábamos era un piso o si levitábamos sobre un profundo abismo. A medida que íbamos caminando los detalles comenzaban a aparecer, el piso comenzaba a cambiar, parecía como que camináramos sobre granitos de azúcar húmedos; luego de varios pasos nuestros pieces empezaban a hundirse en el terreno de forma muy pasiva, el aroma en el aire se tornaba salado, y se podía sentir una leve brisa; Cuanto mas avanzábamos el brillo disminuía poco a poco y podíamos distinguir algunos colores, pero no fue hasta después de varios kilómetros cuando pudimos apreciar, como quien dice, la pintura en perspectiva.
Luego de varias horas desde que habíamos comenzado a caminar por esa especie ddo e "pseudo limbo celestial", podíamos afirmar con certeza de que camináramos por una costa, y juzgando por el clima, el color del agua y la vegetación, se podría decir que estábamos en una zona tropical. No se que era lo que nos motivaba pero caminábamos sin cesar, sin embargo, el camino no parecía modificarse, como si estuviéramos caminando en una maquina para correr; nunca habían curvas, nunca habían obstáculos, en varias horas de caminata no pudimos encontrar a una sola persona, solo nosotros y el paisaje sin un aparente fin. Caminabamos sin apuro, como si no nos importara en lo mas mínimo donde nos depararía el destino, íbamos disfrutando del paisaje que nos rodeaba, y estábamos seguros que queríamos llegar a algún lado, pero no sabíamos ni a donde ni cuanto tiempo nos iba a llevar. No se por que, porque los sueños no vienen con un manual de instrucciones, sabíamos que si nos manteníamos relativamente cerca, no sentiramos frió, no llovería, ni se haría de noche, tampoco nos cansaríamos; nadie nos lo había dicho, tampoco lo habíamos comentado entre nosotros, pero si de algo estábamos seguros era de eso.
De repente, algo en el horizonte era distinto, por fin aparecía a lo lejos ese lugar al que pretendiamos llegar, comenzamos a caminar mas rápido, las huellas en la arena se hacían mas profundas debido a la fuerza que le imprimíamos a nuestros pies para avanzar mas deprisa. No se veía bien el lugar, pero sabíamos que era ahí donde debíamos ir, cuando estábamos a tan solo un kilómetro del lugar aproximadamente, una música comenzó a sonar en nuestros oídos, era bastante irritante y nos molestaba a lo dos, con cada paso que dábamos se hacia mas fuerte, hasta que de repente, desperté de un salto.
Aquí estaba nada mas y nada menos que en mi cama, todo destapado, acompañado solo por la oscuridad y el molesto ruido de mi alarma . Mire por la ventana esperando encontrar ese paisaje increíble que vimos todo el camino, pero no, todavía no había amanecido, y llovía. Una depresión muy grande me invadió, pero luego de unas horas logre sonreír, mientras miraba por la ventana empañada del colectivo donde viajaba, me di cuenta que tenia que hacer como en el sueño... nuestro proyecto es ese camino que recorríamos, sabemos que vamos a llegar, todavía no tenemos bien en claro a donde vamos a ir, y a pesar de que tenemos una fecha aproximada de cuando llegaremos todavía nada es seguro, por lo tanto lo único que nos queda es ir disfrutando del paisaje que nos rodea en el camino que nos depare la vida, hasta que lleguemos a ese destino tan esperado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario